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sábado, 31 de mayo de 2014

Oda a Sasha Grey

Yo no sé cómo sabrán tus labios
tu lengua delgada y ágil
ignoro la estrechez de tu boca ovalada
acogiendo mi pene
aunque la puedo calcular

he visto con envidia
repetidamente y sin piedad cómo te tañen
cómo te embisten y golpean
y te placen y te besan
sobre todo las mujeres
o cómo realizas otras proezas innumerables
con perfecta inocencia en la mirada
y verte hace mis noches menos solitarias
porque queriendo estar contigo
cuando menos estoy conmigo

a veces te busco en internet
no sólo en el Redtube, donde tú reinas
-adalid del anal
campeona indiscutible del gaping-
sino en fotos
para copiarte en un cuaderno
con un trazo seguro
como si pudiera animarte luego
porque si no existieras
yo sería tu Pigmalión

santa patrona de los solitarios
ninfa torrída y violenta
sumisa y dominante
antivirgen prístina y salvaje
salvación de la carne inmaculada

cuando el furor amaina
miro tu cara
al final de la fornicación
-aunque me duela esta palabra-
lágrimas provocadas por el gagging
corriéndose en ríos de rímel
los labios espumeantes
de leche seminal
tu cara borroneada

y no puedo evitar sentir
un dejo de amargura por no ser
tu sueño confinado
tu amante fugaz tu violador
o aquél cocinero que te inició en tus artes
en North Highlands, California
aunque es a mí a quien mires
satisfecha y dolorida
justo antes del corte y de lo créditos.


Esteban Gove

martes, 19 de noviembre de 2013

Disparo

A Lasse Söderberg

Salta la palabra
adelante del pensamiento
adelante del sonido
la palabra salta como un caballo
adelante del viento
como un novillo de azufre
adelante de la noche
se pierde por las calles de mi cráneo
en todas partes las huellas de la fiera
en la cara del árbol el tatuaje escarlata
en la frente del torreón el tatuaje de hielo
en el sexo de la iglesia el tatuaje eléctrico
sus uñas en tu cuello
sus patas en tu vientre
la señal violeta
el tornasol que gira hasta el blanco
hasta el grito hasta el basta
el girasol que gira como un ay desollado
la firma del sin nombre a lo largo de tu piel
en todas partes el grito que ciega
la oleada negra que cubre el pensamiento
la campana furiosa que tañe en mi frente
la campana de sangre en mi pecho
la imagen que ríe en lo alto de la torre
la palabra que revienta las palabras
la imagen que incendia todos los puentes
la desaparecida en mitad del abrazo
la vagabunda que asesina a los niños
la idiota la mentirosa la incestuosa
la corza perseguida
la mendiga profética
la muchacha que en mitad de la vida
me despierta y me dice acuérdate.
Octavio Paz

domingo, 20 de octubre de 2013

7

Abrí sus ojos
vi
mi tiniebla viva

¿es que existe un barquero
que pueda llevar la luz
de extremo a extremo?

[...]

Homero Aridjis

martes, 24 de septiembre de 2013

Zapatistas en el baño de mi casa

Oh nena no sabes qué noche terrible
yo estaba feliz pensando en ti
escribiendo un poema sobre la primavera
un amigo se acerca y me pide que hospede a
3 ó 4 zapatistas que están en la ciudad
Oh mi amor dije que sí gustoso
todavía pensando en ti
todavía escribiendo mi poema
no sabía no no sabía
que me estaba metiendo con el México bronco
Dieron una conferencia       y          pude dormir a gusto
pero luego al hospedarlos descubrí que me engañaban
no eran 3
sino 10
y ninguno guerrillero
sus profesiones eso sí me resultaron muy extrañas
                4 punks
                1 vendedor de camisetas
                2 marxistas ortodoxos inflitrados en Telmex
                2 europeos mohosos pero de muy buenas familias
y el décimo se me hace que había sido boxeador
por que ya briago le dio por descontar al respetable

Pero lo más triste             baby
ah                           honey
es que todos vivían en Monterrey
sólo habían ido a Chiapas a
mirar una cascada

Apenas instalados pidieron de cenar
sin importarles que yo pensara en ti
que todavía no terminara mi poema
me miraron con desprecio me llamaron
individualista
luego pusieron un case de def con dos
otro de los Ramones
y cantaron como si vomitaran

Convencido de que no se apiadarían cociné para ellos
1 kilo de huevo 6 tomates 20 chiles 80 tortillas 2 bolsitas de frijoles
Ellos me apresuraban
sus ojos relampagueaban
varios litros de tonayan escurrían de sus labios
la casa apestaba como un temazcal de mezcal

Pasé la noche en vela

sorbiendo coca colas

sin poder orinar pues siembre había
                (siemprehabíasiemprehabía)


zapatistas en el baño de mi casa
zapatistas en el baño de mi casa

Luego de discutir
de golpearse
de hablar mal del gobierno
de censurar a marcos
de alabar la dictadura proletaria de la esquina
luego de cabecear de vomitar regurgitas de carrapaspear de
abofetearse
nuevamente
mutuamente hasta la sangre
hasta los belfos
luego de asegurarme que Zapata había sido
maricón
se fueron por fin con esa cruda
que sólo da a las diez de la mañana
se fueron dejando como única prenda
como único recuerdo
un caset de los Violent Femmes

En cuanto desaparecieron
como si todo fuera magia
o todo fuera un viejo sueño
se esparció la primavera sobre el tufo de la cruda
varitas de nardo creciendo en tus fotos
flores en tu cabello guacareado
sentí unas ganas locas de declamar poesías
y eso que aún me faltaba lo más bello
Oh honey
llegaste pisando los talones de la primavera
con la propiedad privada de tus pechos chiquitos
con el imperialismo a cuadros de tu blusa verde
hey dear-estabas lista
para pasar a la catafixia- y mientras te desnudabas
perdoné mentalmente a los explotadores que se comieron mi
comida
que vomitaron en mis muebles y me dieron
a cambio
nomás este caset
de pronto supe que nunca voy a rebelarme
No sé quien soy
soy tan voluble
me conformo con un trago
una cuenta de vidrio y un caset
me conformo con un pase
una blusa tirada y un caset

Y por eso te digo:
pásame el espejito para verme de cerca
por que ya no distingo dónde está el bien
dónde está el mal
Julián Herbert

jueves, 18 de julio de 2013

El vampiro

Ruedan tus rizos lóbregos y gruesos
por tus cándidas formas como un río,
y esparzo en su raudal crespo y sombrío
las rosas encendidas de mis besos.

En tanto que descojo los espesos
anillos, siento el roce leve y frío
de tu mano, y un largo calosfrío
me recorre y penetra hasta los huesos.

Tus pupilas caóticas y hurañas
destellan cuando escuchan el suspiro
que sale desgarrando mis entrañas,

y mientras yo agonizo, tú, sedienta,
finges un negro y pertinaz vampiro
que de mi ardiente sangre se sustenta.
Efrén Rebolledo

martes, 2 de julio de 2013

Cumbia del mole

Cuentan que en Oaxaca
se toma el mezcal con café
dicen que la hierba
le cura la mala fé
a mi me gusta el mole
que Soledad me va a moler

Mi querida Soledad
me va a guisar un molito
por el cielo de MonteAlbán,
de noche sueño contigo

Se muele con cacahuate,
se muele también el pan,
se muele la almendra seca,
se muele el chile
y también la sal

Se muele ese chocolate
se muele la canela,
se muele pimienta y clavo,
se mueve la molendera

Cuentan que en Oaxaca
con agua es el chocolate
dicen que en la fiesta
torito se ha de quemar
para el que haga su manda
por la pasión de Soledad
Lila Downs

sábado, 29 de junio de 2013

jueves, 6 de junio de 2013

Que te vaya bonito


Ojalá que te vaya bonito,
ojalá que se acaben tus penas;
que te digan que yo ya no existo,
que conozcas personas más buenas;
que te den lo que no pude darte,
aunque yo te haya dado de todo,
nunca mas volveré a molestarte;
te adoré, te perdí, ya ni modo.

Cuántas cosas quedaron prendidas
hasta dentro del fondo de mi alma,
cuántas luces dejaste encendidas
yo no sé cómo voy a apagarlas.

Ojalá que mi amor no te duela
y te olvides de mi para siempre,
que se llenen de sangre tus venas
y que la vida te vista de suerte;
yo no sé si tu ausencia me mate,
aunque tengo mi pecho de acero;
pero nadie me diga cobarde,
sin saber hasta dónde te quiero.

Cuántas cosas quedaron prendidas
hasta dentro del fondo de mi alma,
cuántas luces dejaste encendidas
yo no sé cómo voy a apagarlas.

Ojalá, y que te vaya muy bonito.



Luther  Blissett

lunes, 27 de mayo de 2013

Yo sueño con los alienígenas

yo sueño con los alienígenas

porque sueño volando en un poema




para mí el poema tiene las alas del aire tropical

y el ruido de los glaciares cuando se rompen

para mí el poema es la garganta

de todos los millones de años de la Tierra




para mí el poema es la órbita invisible

de los planetas

en ese espacio que no entendemos llamado Universo




para mí es el Sol

cuando pienso en el poema y el poema me arrebata

para mí el poema brilla para miles de seres allá afuera

aunque sea como el débil espíritu de una estrella




no tengo nada que deber

al poder, al dinero, al deseo

si tiro este poema a la basura seguirá brotando




y no tiene más ética que el brío

incluso en la profundidad oscura de los tiempo remotos

un poema es ese vacío que se llena de sílabas

de palabras y de continentes




para mí es poema

esto que nos permite dar la imaginación y un lenguaje incompresible

el tiempo y lo poco que duran las civilizaciones humanas




esto es todo: las plantas creciendo

los minerales transformándose

los cielos repitiéndose sin ojos




para mí el poema es todo lo que podemos dar, entregarle, al abismo

Luther Blissett

viernes, 17 de mayo de 2013

Fin de siglo


«La sangre derramada clama venganza».
Y la venganza no puede engendrar
sino más sangre derramada
           ¿Quién soy:
el guarda de mi hermano o aquel
           a quien adiestraron
para aceptar la muerte de los demás,
           no la propia muerte?
¿A nombre de qué puedo condenar a muerte
a otros por lo que son o piensan?
Pero ¿cómo dejar impunes
la tortura o el genocidio o el matar de hambre?
            No quiero nada para mí:
            sólo anhelo
            lo posible imposible:
            un mundo sin víctimas.

Cómo lograrlo no está en mi poder;
escapa a mi pequeñez, a mi pobre intento
de vaciar el mar de sangre que es nuestro siglo

con el cuenco trémulo de la mano
Mientras escribo llega el crepúsculo
cerca de mí los gritos que no han cesado
            no me dejan cerrar los ojos

Luther Blissett

jueves, 16 de mayo de 2013

Hojamarga

                                             No están mudos
                
                                                                                Nunca han partido nuestros muertos
                                             :se les oye en la leña                
                                             que arde
                                                         : en los labios
                                             de la llaga
                                                                                 Hombro con hombro
                                             vivos y muertos
                                                                                 vamos


Hija del campo
y de la luz/
vientre de piedra
sollamada/
nunca
se elevó
tan bajo
tu hambre/
tu sombra sin
su cuerpo/
la impostura/
la ceniza
de tus trojes
quemadas
el látigo/ los nadies
de la sed...
-¡qué se yo qué!-

                                                                                            
                                                                                   Y a punto
                                               de salpicar
                                                                                   está
                                               la sangre estando
                                                                                   fraternal
                                               estaba
                                                                                   y doliente
                                               dolida
                                               La muerte
                                                                                   entona
                                               entonces
                                                                                   zancudona
                                               mente
                                                                                   una canción
                                               de cuna
                                                                                   adonde el sol
                                               camina

                                                                                                        Perdida     
                                                                                                        a lo lejos
                                                                                          no puedo asir tu mano seca
                                                                                                      como un río

Sé que vives: ven
-no sé donde-sé
que vives/ van
a acudir/
                                                                                            vendrán
todos tus hijos: las mujeres
y los hombres murciélago/
los cigarra            los abeja
y los hombres hormiga/
también
      Los pobladores de las Siete
                                                 Cuevas/
                                                                son los hombres de
                                                  maíz
                                                               con su rostro de limo




                                                                                       Dime
                                                             qué ves/ vuelve
                                                                          la cara/
                                                                              gira/
                                                                            danza
                                                                       alrededor
                                                           de nuestro Árbol
                                                                        de la vida

jueves, 28 de marzo de 2013

Carta a José Darío Álvarez Orrantia


José Darío: 

Hay un lugar común y muy reiterado: tú no escogiste —al igual que todas y todos— el sitio en que ibas a vivir, cuando llegaste la realidad ya estaba ahí. Pero a diferencia de la totalidad invocada, sí escogiste una cultura diferente y a tu temprana edad tomaste la opción de cambiar este mundo en el que la violencia, el delito, la pobreza, la opresión en suma, son ordinarios denominadores de una sociedad que necesita transformarse, si realmente apostamos a favor de la humanidad y en contra de la barbarie.

En un instante comprobaste lo que seguramente ya sabías como sociólogo en ciernes: no es fácil el camino de la libertad del que alguna vez nos habló con brillantez Nelson Mandela, a cuya paciencia y resistencia se debe una de las más luminosas transiciones habidas en el planeta, que nosotros no podemos igualar por la tozudez de una casta de políticos, gobernantes y potentados (para la revista Forbes Slim y el Chapo Guzmán) empeñada en mantenernos en la orfandad y el atraso. Para esa casta siempre están primero sus intereses y los de la sociedad depositados en el olvido. Como joven rebelde que fui —es un elixir que me mantiene—, créeme que me dolió profundamente la cobarde agresión de que fuiste objeto y, admite conmigo, que el tiro que penetró en tus entrañas fue un disparo de precisión contra una resistencia a una guerra que no queremos. 

Cuando digo olvido, a la vez recuerdo una dolorosa enseñanza. Dijo el legendario padre de la historia, el griego Heródoto, que en tiempos de paz los jóvenes sepultan a sus padres y en los de guerra, los padres entierran a sus hijos. Es lo que vemos ahora: jóvenes asesinados en muchas partes del país. Pareciera que un interés siniestro se ceba en la sangre joven de México, cuando menos en dos sentidos: carencia de oportunidades para un porvenir en la prosperidad material y espiritual y, la violencia destructora y homicida para la cual ni el Estado ni el gobierno tiene respuesta. Ni Calderón ni Duarte ofrecen nada. Ambos forman parte de esos tozudos y engreídos gobernantes que  están tan separados de la sociedad que ni siquiera la comprenden y no les interesa la sangre  derramada. Calderón anuncia más masacres y Duarte jamás alcanzará al vértigo de la violencia aunque haya ofrecido su vida en prenda. Sus intereses creados los lastran y ven la guerra como un asunto de funeraria. 

Son tan cínicos  los gobernantes, no digo nuestros gobernantes por mi desobediencia ancestral, que pueden dar crédito a la versión de que algún tiro se escapó para alojarse en tus vísceras. Pero ¿quién nos garantiza que esos agentes policíacos que te agredieron, caminando el tiempo, no engalanen la página policíaca como integrantes de algún grupo criminal? Que serán los Javier Adrián Orozco, o los Víctor Hugo Villegas de mañana.  Una frontera  se ha borrado: ya no sabemos dónde termina el delito y dónde inicia la política; ya no sabemos dónde están las goteras entre gobierno desorganizado y crimen organizado.  

Atrás, quiero decir en el pasado, de la agresión que tú sufriste está el odio que los poderosos tienen en contra de los que resisten con limpieza, nobleza, ideales, altos valores éticos a este mundo abyecto en el que vivimos. Tengo para mí que la policía sabía de la demostración pacifica que ustedes realizaban y que la esperaban para agredirla. Muy pocas veces la casualidad reina en estos menesteres. Es el escarmiento preventivo —la represión selectiva— porque saben que una vez que la juventud se ponga en movimiento su fuerza será incontenible y tomara la guerra una alternativa para sacudirnos la tiranía corrupta cómplice de crimen. Afortunadamente entre los jóvenes juarenses se ha encendido un faro del que tú formas parte e ilumina un puerto humano, generoso, propiciatorio de la densidad espiritual que al poder no le interesa en lo más mínimo porque le significa su derrumbe ineluctable. 

Si no fuera por las acciones públicas en las que tu participas y por el sufrimiento al que estuviste dispuesto, muchos se verían tentados a creer que ya no hay nada que hacer y que la vida es tan oscura y miserable como se padece en nuestra atormentada república y en el antiguo Paso del Norte que lleva el nombre del patriota Benito Juárez que hizo del derecho el más poderoso escudo para repeler a quienes creían tener fueros contra México, igual a los que gozan ahora los poderes fácticos del crimen y la destartalada acción de gobernantes inútiles y carentes de compromiso con la república. Darío: frente a la abyección de una vida resignada, empeñemos el compromiso del ¡Ya basta! Abramos el camino a la revuelta fecunda.   

Es proverbial el tamaño de la impunidad en México. Aquí no hay rendición de cuentas entendidas como responsabilidad y los gobernantes saben que el crimen paga bien y que apegarse a la Constitución es una especie de necedad que lacera la hacienda propia del funcionariado.  Dígalo si no toda la suerte de premios que el gobernador César Duarte ha prodigado a los politicastros del gobierno de Patricio Martínez García que no obstante que hicieron del saqueo su divisa, destruyeron la justicia creando chivos expiatorios en el feminicidio, y otras lindezas hoy se les retribuye generosamente. 

De entre ese mundo podrido salió la bala criminal que te puso en alto riesgo. Frente al engaño de una legalidad mentirosa —siempre desvanecida— impongamos la naciente legalidad que se palpa en la calle reclamante, en vuestras acciones, en la resistencia a esta guerra. Es la legalidad de la revuelta, justamente porque se trata de ir de nuevo a un derecho, regresar, re-volver, restaurar la dignidad humana como única fuente de entendimiento que a los del poder no les interesa porque ellos sí hacen de los hombres y las mujeres peldaños de sus aviesos fines. 

Tú sacrificio no será inútil. Cuando te reprimieron, mucha sangre en muchas venas y en muchos cuerpos, tomó el rumbo para alimentar la rebeldía contra un mundo que no queremos y que —está claro— no nos merecemos.

En Chihuahua tienes en mi persona un amplio compañero dispuesto a la solidaridad incondicional. 

Esta lucha la vamos a ganar. Adiós.
Jaime García Chávez

jueves, 10 de enero de 2013

martes, 25 de diciembre de 2012

Consejos de 1 discípulo de Marx a 1 fanático de Heidegger

    "También es hora de recordar que nada
                                        es bello, ni siquiera en Poesía, que no es
                                        el caso".
                                                                                W. H. Auden

                                              A Roberto Bolaño & Kyra Galván
                                                                   camaradas & poetas

El mundo se te da en fragmentos / en astillas:
de un rostro melancólico vislumbras una pincelada del Durero
de alguien feliz su mueca de payaso aficionado
de un árbol: el tembladero de pájaros sorbiéndole la nuca
de un verano en llamas atrapas pedazos de universo
         lamiéndose la cara
el momento en que una muchacha inenarrable
      se rasga su camisola oaxaqueña
exactamente junto a la medialuna de sudor
                      de las axilas
& más allá de la cáscara está la pulpa / debajo del ojo la pestaña
Quizás ni el Carbono 14 será capaz de reconstruir los hechos verdaderos
Ya no son los tiempos en que un pintor naturalista
rumiaba los excesos del almuerzo entre movimientos
                  de gimnasia sueca
& sin perder de vista los tonos rosazules / de flores
   que no habría adivinado ni en sus más dulces pesadillas
-Somos actores de actos infinitos
  & no precisamente bajo la lengua azul
      de los reflectores cinematográficos-
por ejemplo hoy / que ves cómo Antonioni se pasea con su camarita de rutina
observado por aquellos que prefieren enterrar la cabeza entre la yerba
a emborracharse de smog o qué sé yo/ para que no aumenten los escándalos
   que ya hacen intransitable la vía pública
por los que han nacido para ser besados largamente por el sol
                  & sus embajadores cotidianos
por los que hablan de coitos fabulosos/ de hembras que no crees
                  en esta edad geológica
de vibraciones que te harían tenaz propagandista del Budismo Zen
por los que se han salvado alguna vez de los accidentes
       que la nota roja llama substanciosos
& que de paso -por ahora- no se cuentan entre las flores del Absurdo
Así en el trapecio en el alambre de equilibrio de este circo de mil pistas
un abuelo platica la emoción que sintió al ver a Gagarin
        revoloteando como una mosca en el espacio
& lástima que la nave no se llamara Icaro I
que Rusia sea tan ferozmente antitroskista
   & su voz entonces se disuelve
      da de tumbos
   entre aplausos & abucheos
la Realidad & el Deseo se revuelcan/ se destazan/
      se desparraman una sobre otra
como nunca lo harían en un poema de Cernuda
corre espuma por la boca de aquel que dice maravillas
& pareciera que vive en el interior de las nubes
            & no en los baldíos de este barrio

El aire húmedo de abril el viento lascivo del otoño
         el granizo de julio & agosto
todos presentes aquí con sus huellas digitales

Alcohol orines/ qué no habrá servido de abono a esta yerba
cuántos jardineros sin el sueldo mínimo dejarían en esta trampa
                            sus escasas proteínas

Por ahora tú te tiendes bocabajo a la sombra de las piernas
             largas & velludas de los parques
         donde se reúnen
el que sueña con revoluciones que se estacionan
            demasiado tiempo en el Caribe
el que quisiera arrancarles los ojos a los héroes de los pósters
para mostrar al desnudo lo hueco de la farsa
la muchacha de ojos verdes gatunos & fílmicos
aunque a lo mejor acercándose resultan azules
           o quién sabe
el estudiante todo adrenalina & poros revoltosos
el que no cree en nadie/ ni en la belleza kantiana
        de algunas admiradoras de Marcuse
& estalla gritando que estamos podridos por la furia
deshidratados con tanto tomo de teoría
la putilla de ocasión que comparte el torrente de su soledad
                           con los desconocidos
dejando que la balanza de la oferta & la demanda
la inclinen la gracia la simpatía las vibraciones repentinas
     -el Azar: ese otro antipoeta & vago insobornable-
los que vienen aquí a llorar/ hasta tallarse -como en madera-
        un rostro de mártir paranoico
después de destrozar -& no precisamente de entusiasmo-
            las butacas de los cines
el que escribe su testamento o su epitafio
        en una servilleta arrugada
& luego lanza besos al aire -& todo mundo supone
que celebra su cumpleaños/ o el divino himeneo de antenoche-
& todas las hipótesis resultan frágiles para explicar
por qué utilizó una pistola & no un bote de pintura
si parecía capaz de seducir hasta la calentura/ el pulso
                          & la pupila del Giotto
el que siempre saluda con Yo estoy desesperado/ ¿y usted?
los que se aman rabiosamente como perros callejeros
     -en las verdes & en las maduras-
& uno los llama enamorados floridos
   & son un afrodisíaco
no solo para la sensibilidad de Marc Chagall
los que conocen en persona a la muerte
a la hora en que el suicidio se vuelve una obsesión
unas ganas despeinadas de morder & ser mordido
de poner un hasta aquí a tanto castillo de arena
            que parece inderrumbable
de inventarse por segundos un poder
que las revolvedoras de cemento cotidianas te desbaratan
             como si fueras un papel de estraza

Y entonces comprendes al que quisiera sepultar bajo toneladas
                                             de plantas
         edificios / tierra negra
el menor latido / la taquicardia de su historia íntima
te contagia el nerviosismo la intranquilidad de los que
hacen como que respiran / como que poseen un cierto dejo
                de plantas carnívoras
& se pasan horas esperando a la compañera Ternura
           esa call-girl que raras veces llega
los que vienen escapando de los gases lacrimógenos
           & las macanas de las grandes avenidas
de las grandes & las pequeñas manchas
      que ya no tienen remedio con aroma de pino
            o la caricia de un kleenex
los que ignoran quiénes son ni lo quieren saber/ cuando el clima
                 tiene pero fama cada día
los eternos enfermos de amnesia que se chupan el dedo de alegría
   porque aquí & no en Miami está el Paraíso Terrenal
los que juran declarar esto territorio libre isla independiente
   que no degenere en chatarra ruina supermarket

En el instante en que una canción de moda
            enreda su ritmo
a la peculiar batucada de la lluvia
& se instaura un orden fatalmente momentáneo
para que sigan dominando la escena
       el cabello en desorden
          los enormes ojos húmedos
& como surgida del claroscuro mismo de la noche
aparece una niña con los puños embarrados contra los muslos
          repitiendo 1, 2, 3 veces:
Yo no soy un objeto sexual, no lo soy robots,
    estoy viva / como un bosque de eucaliptos
Aquí donde la norma es ser implacablemente amables los unos
                                     con los otros
  & este es el mal menor

El parque tiembla / mis pasos interiores me llevan por las calles
                       de un puerto de mar verde
    que los nativos llaman Mezcalina

      Una sensación hasta ahora desconocida
como saber a ciencia cierta a qué sabe el A.D.N.
           después de hacer el Amor

Si esto no es Arte me corto las cuerdas vocales
mi testículo más tierno dejo de decir tonterías
         Si esto no es Arte
la rama de un árbol se dobla bajo el peso de un gorrión
o mejor dicho un gorrión termina por hacer trizas una rama
                                     ya quebrada
   Aún estamos con vida
de alguna manera hay que llamar a las islas de cristales
que con lujo de violencia patean las zonas más blandas de tus ojos

La realidad parece de mica de miniatura a escala
pero también tus párpados tu percepción & su camisa de fuerza
           la materia & la Energía
& el ánimo para meter tu lengua entre su lengua
este es un día insólito
    vibrante cotidiano anónimo
terrícola a más no poder como solemos decir
      los días de fiesta o durante los cateos cada vez
                      más frecuentes de las casas
el miedo te ilumina el estómago & te lo quema

   NO HAY ANGUSTIA AHISTÓRICA
   AQUÍ VIVIR ES CONTENER EL ALIENTO
            & DESNUDARSE

/consejos de un discípulo de Marx
   a un fanático de Heidegger/

Poesía: aún estamos con vida
      & tú me prendes con tus fósforos
         mi cigarro barato
& me miras como a un simple cabello despeinado
   temblando de frío en el peine de la noche

     Aún estamos con vida

una mariposa de ojoverde & alasamarillas
   se ha prendido en la solapa azul de mi chamarra
-mi cuerpo de mezclilla
     se siente seductor radar humano imán de polen
adquiere por momentos la convicción de una galaxia
                                  en pequeñito
   cantando puras locuritas
          entre Ohs de asombro-

¡Pucha qué luna!
  exclama el millonario en soledad
        & mísero en empleo
al que apenas ayer lo despidieron
   porque no le emocionaban los cortocircuitos
          de la cafetera burocrática

¡Qué luna!
como uña cortada
-como un gajo de esperma
    suspendido
  sobre el lomo negro de la noche

cuando se escucha
   un crujir de nueces aplastadas -crac-
el zumbido el lloriqueo de una ambulancia
que otra vez no llega a tiempo

el rumor de las lagartijas con manchas de leopardo
    trepando traviesísimas por la enredadera
              en busca de alimento

los últimos ruidos de un picnic
    donde la Desolación ha hecho de las suyas
& ha acabado voceando la proximidad del viento
               que todo mancha & roe

Sin embargo uno aún camina por aquí como gorrión feliz
como Chaplin el día en que besó por primera vez a Mary Pickford
alguien pasea con un radio de transistores que parece su segunda oreja

Galileo descubre la ley del péndulo observando
      el columpiar dulzón de estos amantes
violentamente unidos & medioconsumidos por la niebla
creyendo los muy necios que el Amor a dentelladas
        terminará por brillar en Technicolor
Y esto en el mismo M2 a la misma hora
      en que el Polo Norte & el Polo Sur
      la Tesis & la Antítesis del mundo se conocen
como un aerolito incandescente & un ovni en problemas
        e inexplicablemente se saludan:
Yo soy el que se ha grabado en la espalda de la chamarra de mezclilla
la frase: El núcleo de mi sistema solar es la Aventura
Me llamo así pero me gusta que me digan: Protoplasma Kid

Tú eres el que se muerde las uñas mientras hojeas la sección
                                     de crímenes
con los dedos confundidos en lo tieso de la hoja del periódico
      pero
¿son las noticias
los que las reportan
   los que las leen como una
        droga necesaria?
¿Quiénes Sherlock Holmes son los asesinos?

Dadas las circunstancias desconfías hasta de tus propios ojos
forcejeos corretizas pleitos de qué calibres
       se esconden bajo las ropas más rasposas

los miedosos se trepan a los árboles
    los más ágiles prefieren andar señalando con el dedo
el momento exacto en que la atmósfera se enrarece
                 hasta decir basta
& comienzan a derrumbarse los aviones como en una secuencia
      de cine mudo en la que los brazos de los moribundos
            se mueven como aspas
sin explicarse el porqué de ese horizonte ensalivado por el fuego

Aunque el cielo -aparentemente- se vea sobrio & despejado
    como enemigo irreconciliable de las Artes Plásticas
& casi nadie repare en el loquito que besa lame muerde su reloj
                                      sin manecillas
mientras pregunta se estará enfriando la tierra
       no nos estaremos saliendo de la órbita???
seguro de que en un caso así hasta Jerry Lewis lloraría sinceramente.

Mario Santiago Papasquiaro

jueves, 29 de noviembre de 2012

Llorona


Todos me dicen el negro, Llorona,
negro pero cariñoso.

Todos me dicen el negro, Llorona,
negro pero cariñoso.

Yo soy como el chile verde, Llorona,
picante pero sabroso.

Yo soy como el chile verde, Llorona
picante pero sabroso.

Ay de mí, Llorona, Llorona,
Llorona, llévame al río.

Tapame con tu rebozo, Llorona,
porque me muero de frío

Si porque te quiero quieres, Llorona,
quieres que te quiera más.

Si ya te he dado la vida, Llorona,
¿qué más quieres? ¿Quieres más?
Chavela Vargas

Nota: adaptación de un son istmeño.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Instrucciones para cambiar el mundo

I. Constrúyase un cielo más bien cóncavo. Píntese de verde o de café, colores terrestres y hermosos.

Salpíquese de nubes a discreción.

Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso. Reúna hombres y mujeres, hábleles despacio y con cariño, ellos empezarán a andar por sí solos. Contemple con amor el mar. Descanse el séptimo día.

II. Reúna los silencios necesarios.

Fórjelos con sol y mar y lluvia y polvo y noche. Con paciencia vaya afilando uno de sus extremos. Elija un traje marrón y un pañuelo rojo. Espere el amanecer y, con la lluvia por irse, marche a la gran ciudad.

Al verlo, los tiranos huirán aterrorizados, atropellándose unos a otros. Pero… ¡no se detenga!… la lucha apenas se inicia.

Subcomandante Insurgente Marcos

jueves, 11 de octubre de 2012

La última voz

El hombre se establece.
El hombre establece su camino
En mitad de su propia resurrección
Y empieza, entonces, a crecer.
A dejar que sus manos, en torno de él,
Crezcan un poco y se olviden.
No sé –no sabemos qué hacer-
En ese mundo lento y puro
Que hemos perdido totalmente.
Sin embargo, tengo el cielo.
Tengo muchas cosas dentro de mi corazón.

Y vuelvo otra vez a verte inmaterial,
Terrestre como las mejores cosas
Diosa mía, hecha de frutos,
De savia, de luces.
Y me quedo ante ti,
nuevamente viejo y perdido,
sin mi voz, sin mi silencio
una vez más atravesando
por los siete pecados capitales.

He visto, compañeros míos, sus ojos.
Eran los mejores ojos del mundo, y los he visto.
No había lágrimas en ellos, pero los he visto.
Su silencio me llenó de paz y pureza.
Desde entonces soy un mejor hombre.
Y desde entonces espero.
José Revueltas

sábado, 6 de octubre de 2012

Un domingo en Cracovia

En Varsovia nos levantamos
a las seis de la mañana
para tomar el tren hacia Cracovia.

En la estación alguien dijo
que el autobús de la derecha iba a la ciudad,
el de la izquierda hacia el Holocausto.

Lo mismo daba:
Judíos o no judíos,
nuestra es la muerte.
Homero Aridjis

miércoles, 3 de octubre de 2012

69-EST-UTOP

Después de escurrir tus estrias por 1 falo,
No queda más que un recuerdo,
las enormes colinas color apiñonado
donde se oculta el ombligo y es opacado
por aquél puberto grano,
cúmulo de grasa a las fast food, kentucky fired chicken,
Burger y Mc’donalds
Con su feliz y desgraciado payaso pelirrojo
Con ganas de darle un chingadazo a medio hócico
¡Maldito capitalismo!
Me orino en una esquina de tu Washington D.C
y me cago en tu Tío Sam
y organizo una mega orgía en el piso seis-nueve en New York.
Incubadora de grasisímas mujeres
Que arden en tu fógata con fajos de cien dolares.
Granja de enorme y flácidas carnes
Que son sazonadas con chile negro
Que en las llamas se escucha los quejidos de un ser humano,
Subyugado y perturbado
¡Ja! Me da risa que tu cerdisíma sociedad
Es penetrada por gente de color,
Raíces africanas, Malcom X;
¡Oiganmen misters Nixón, Bush y Obama!
Somos la raza de bronce que les dá de comer,
Tu mejor ciencia dijo 1 hindú,
Tus mayores productores, -se oyé lejana la voz del asiático-,
El que te aplaca dijo el ruso junto con el italiano
Y también,
Los mejores inversionistas comenta el judío.
Porqué desde tus hermosos bosques y cañones
 se escucha el aullido del cherokee:
-¡INVASOUUUR!-.
¿Y ahora? Sólo miro el rostro de aquella “madurita”
De grandes senos, anchas caderas
Y enormes nalgas.
Su cara de placer y tristeza.
¡Ahora si te tocó perder!
Y enterita te ha de caber;
Como bien se dice y se aplíca en la física:
TODO CAE.
Sólo falta que te muevas
Arrastrandote en el suelo con tus muñones.
¡Llego nuestro momento!
Somos el golpeado, los onderos y sus nietos;
El que lee a Marx y se da un tiro de compas con Bakunin;
El anarquista y el cabeza roja que residen en tus jardínes
Ya que son quiénes embellecen los parques enfermos
Regados con litros de apátia.
El follaje que cubre tus hermosas tierras americanas;
Las esferas índigenas que brillan en su cielo tejido por sueños,
Sosteniendo al cosmos
Y si es necesario, harán temblar al mundo.
Por eso, somos la oscura verga que atraviesa tu útero capitalista,
Haciendo sudar el neo-liberalismo.
El tóxico .I.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Así la mañana

Así la mañana transcurre con su viento
     de guayaba
ya se anuncia el color de los altares
el aire trae consigo un soplo de recuerdos
y se impregna un puñado de café
     que despierta la mañana
resucita el día en la neblina
amanece el día con luces nuevas
que despiertan la memoria
como la revelación al sueño
así transcurre la mañana con su viento
     de guayaba.

Ana Francina Barrios