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jueves, 25 de junio de 2015

ÚLTIMA RISA.


Se aproxima una guerra.
Los análisis están ahí,
a la vista de todos,
sobre la mesa,
pero todos comen y beben en la fiesta
y nadie los lee.

Esta es la historia de la Tercera Guerra Mundial.

El lobo estepario puede verla
tan evidente, y puede dibujarnos
los retazos que esbozan
la caída de las bombas.

¿Qué haremos cuando, a principios del siglo veintiuno,
una masacre mil veces mayor que el holocausto
se nos plante evidente sobre la cara?
Es el sistema, el sistema es quien nos lleva,
y no un líder cualquiera. Los líderes son lo de menos.

En un mundo en que la moda es reírse viendo vídeos de Youtube,
la gente votará en masa a Pablo Iglesias
sólo por hacer la gracia.
Y cuando él esté en el gobierno,
nos hará gracia verlo enviar mensajes de Twittter.
¡Qué gracioso será, mientras nos rodea la guerra!
Nos moriremos de la risa, esa inesperada asesina.

martes, 3 de marzo de 2015

Soneto a Cristo crucificado


No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

¡Tú me mueves, Señor!  Muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muévenme en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.



Anónimo

viernes, 26 de septiembre de 2014

La bailarina

Alta, delgada, se irguió, las manos en la nuca.
Cuando evoco esa belleza, se agita mi viejo corazón.
Había bailado algunos de los bailes de su tribu:
la danza del Sol, que es una danza vertiginosa;
la danza de la Luna, que es una danza mesurada;
y la danza de la Muerte, que es una danza inmóvil.
Pero aún no había bailado la danza del Amor...

El Sol, con su cortejo de alegrías;
la Luna, con su cortejo de melancolía,
y la Muerte, con su cortejo de dolor, habían bailado ante nosotros.
Pero el Amor esperaba que arrojáramos las rosas
sobre el tapiz de quien lo celebraba...

De pronto, dos niños la despejaron de sus velos,
y ella, despidió a los músicos con un gesto silencioso de sus dedos.

Bailó primero con los ojos y con sus párpados alados de pestañas.
¡Entre sus dos manos, su cabeza pesaba lo que pesaba el mundo!
Por último, su rostro se iluminó,
dio tres pasos, arqueó su cuerpo,
y sus manos extendió desesperadamente...
y de pronto se irguió y nos las regaló abiertas
después de aprisionar el perfume ondulado de las rosas...


Anónimo

jueves, 5 de diciembre de 2013

Aware cho

aware cho
koto dani naku wa
nani o ka wa
koi no midare no
tsukane-o ni semu

Si no existieran
ni el "ay" ni el suspiro
¿con qué cuerdas
se sujetarían
las locuras del querer?

Anónimo

jueves, 10 de enero de 2013

martes, 10 de julio de 2012

El viejo hindú

Y el viejo hindú,
el de las barbas blancas,
ojos grises y rostro agrietado
por mil profundas arrugas, me dijo:

“Te crees afortunado porque sabes leer
y en los libros encuentras conocimientos;
pero eres más afortunado porque
puedes andar por los caminos
e ir por los países de las gentes.”

“En los libros encontrarás conocimientos,
pero en el mundo hallarás sabiduría.
Viaja... sé libre...
recorre las tierras que están
más allá del horizonte,
más allá de tus fronteras...”

“Enriquece tu alma
con las culturas de otros pueblos.
Cruza los mares, los ríos y las montañas.”

“Viaja, viaja hasta el límite de tus fuerzas
hasta descubrir el secreto de aquel Sabio
de las Mil y Una Noches que decía:
«Deja de leer y viaja,
porque el mejor libro es el Mundo» ."
Poema tradicional anónimo

sábado, 9 de junio de 2012

Reclama tu soberanía

A flor de labio la barba.
A barba la flor de labio.
A labio de barba la flor.
A flor el labio de barba.
A barba de flor el labio.
A labio la barba en flor.

Que cada vez que te muevas
Tiemble el universo, eso.
Quiero que escribáis los himnos
Desconocidos de las almas.

Dios de los bufones cuida
de nosotros que a diario haces
el humor a la diosa beso.
A labio la barba en flor.

Por mi parte echaré de menos
Todo esto eso eso esto todo.
Por mi parte que es la vuestra
Os invito al alto gozo.

Los placeres de alta gama,
La escritura de las leyes,
El gobierno de los mundos,
Las coronas de los reyes.

Son para vosotros, vuestras.

Que cada vez que te muevas
Tiemble el universo, eso.
Quiero que escribáis los himnos
Desconocidos de las almas.

Mi legado es el vuestro.
Tu legado es el nuestro.
Nuestro vuestro legado.
Mí tu mí mí es tu legado.

Por mi parte yo os conmino
A frecuentar los barrancos,
Alentar amapolas blancas,
Aprender, montar en zancos.

Prender la mala miseria
Socorrer los caídos, aux-
Iliar menesterosos, re-
Mediar los presos, alzar

Los caidos, hundir a los o-
Bispos de la deuda y sus
Vasallos, no rendiremos
Vasallaje lo juro por

Cesar Vallejo, los tribu-
Tos sacros serán la mone-
Da se llamará, ah, amor.
Tribu tribunal del amor.

Que cada vez que te muevas
Tiemble el universo, eso.
Quiero que escribáis los himnos
Desconocidos de las almas.

Por mi parte echaré de menos
Todo esto eso eso esto todo.
Por mi parte que es la vuestra
Os invito al alto gozo.

Los placeres de alta gama,
La escritura de las leyes,
El gobierno de los mundos,
Las coronas de los reyes.

Son para vosotros, vuestras.

Dios de los bufones cuida
de nosotros que a diario haces
el humor a la diosa beso.
A labio la barba en flor.
Anónino