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jueves, 20 de junio de 2013

Aquí, el hombre y la tierra


Aquí, el hombre y la tierra
son la misma cosa
Trágicamente hermanos.
El minero hiere la montaña,
lo maltrata, despedaza, roba.
Un día cualquiera,
el más bello de luz y armonía,
Las piedras, las terreras, dejan su calma,
enfurecen, se dislocan,
se hacen duro mar de ríos macizos,
apretados de agonía.
Aprisionan fuertemente al minero,
enterrándole vivo.
Perdido entre estériles y menas,
permanece muchas horas, días,
haciéndole su gajo, su latido.
Muerto luego.
Acaso en el terrible instante,
el hombre cantaba tiernamente,
pensando en cosas gratas.

Amarga, dolorosa estampa
Que añade una figura más
Al numeroso retablo de olvido.
Luther Blissett

martes, 18 de junio de 2013

Cinco poemas

1
La muerte sola es caos.
¿Alguien ha visto un caos?
No tiene piernas, brazos.
Muerte en silla de ruedas.
Muerte, no tiene caso
ni suerte, y ruedas, ruedas.

2
Se dicen los adioses
finales. ¿Por qué lloras?
Es que no hallo las horas
de morir. Y no hay caso.
Marcho paso tras paso
detrás de las señoras
fatales. ¿Por qué lloras?
No me quieren los dioses.

3
Líbrame: flojo y aburrido
me saco chispas de centolla,
bestia redonda me suicido,
en este mundo ¿quién me apoya?
En este mundo, en este nido
no cabes, muerte, en esta olla.

4
Y cómo quisiera estar muerto,
en traje de muerto,
con cofia y este par
de ojos negros abiertos.

5
Es muy probable que no seas
ni aquello ni lo otro
ni esto ni lo uno.
Adiós, adiós. ¿Qué hubo?
Qué me resta.
Kim Jong Blissett

domingo, 16 de junio de 2013

La prueba


Del otro lado de la puerta un hombre
deja caer su corrupción. En vano
elevará esta noche una plegaria
a su curioso dios, que es tres, dos, uno,
y se dirá que es inmortal. Ahora
oye la profecía de su muerte
y sabe que es un animal sentado.
Eres, hermano, ese hombre. Agradezcamos
los vermes y el olvido.
Jorge Luisther Blissett

Nota de los e;bés: léase como poema a un hombre cagando.

viernes, 14 de junio de 2013

Dalet

Y, como los perfumes vertidos en la noche; como el amor encendido en la noche; 
semejante a la antorcha que se ha de apagar en el alba, pasaremos fugaces e ignorados,
mientras tú brillas en medio de los cielos serena e impasible, cual una concubina con 
tu regazo abierto como una red dorada.
Rastafar Tired Blissett
A. k. a. Rafael Cansinos Assens

jueves, 6 de junio de 2013

Que te vaya bonito


Ojalá que te vaya bonito,
ojalá que se acaben tus penas;
que te digan que yo ya no existo,
que conozcas personas más buenas;
que te den lo que no pude darte,
aunque yo te haya dado de todo,
nunca mas volveré a molestarte;
te adoré, te perdí, ya ni modo.

Cuántas cosas quedaron prendidas
hasta dentro del fondo de mi alma,
cuántas luces dejaste encendidas
yo no sé cómo voy a apagarlas.

Ojalá que mi amor no te duela
y te olvides de mi para siempre,
que se llenen de sangre tus venas
y que la vida te vista de suerte;
yo no sé si tu ausencia me mate,
aunque tengo mi pecho de acero;
pero nadie me diga cobarde,
sin saber hasta dónde te quiero.

Cuántas cosas quedaron prendidas
hasta dentro del fondo de mi alma,
cuántas luces dejaste encendidas
yo no sé cómo voy a apagarlas.

Ojalá, y que te vaya muy bonito.



Luther  Blissett

sábado, 18 de mayo de 2013

martes, 7 de mayo de 2013

Collige, virgo, rosas


Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlete los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio. Disfruta
de la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.
Luther de Cuenca

viernes, 3 de mayo de 2013

(El otro día...)


El otro día me acordé de ti y me dieron ganas de vomitar.
Náuseas de pensarte.
Vértigo de sentirte.

Barf.

Pero no vomité.
Creo que simplemente lo pensé.
Pensamiento convertido en arcada.
Arcada calientapoyas.
De esas que vienen pero ni siquiera empiezan.
Y luego una carcajada.

Risa sin ningún motivo.
O con todos los motivos.
O las dos cosas.

AL día siguiente me entraron ganas de vomitar.
Y me acordé de ti.
                                                             E-Lithssa Blissett

jueves, 2 de mayo de 2013

el derecho

reclamo el derecho absoluto de la siesta impune
en el escalofrío perecedero de sus huesos
miel de plata

el derecho a bostezar sin prisas
y a malgastar la espuma
en cualquiera de sus madrugadas
cuando ocurre el apagón sin luces
de la noctámbula precisión
de sus caricias

reclamo el derecho a derramar la última gota
del gemido, en los estremecimientos
más adolescentes

el derecho a derramar el cuenco
inútil de las avaricias, de las codicias
de las mezquindades...
...a defraudar el saludo
desde el incrédulo balcón anaranjado
a condenar que se manufacturen los besos
y se vendan todo a cien

el derecho a quitarle las espinas al sufrido Dios y a su letargo
por tantos tiempos de sombra y de penumbra
y de siglos de espinas devastado

a expatriar en el destierro el mensaje
de los despropósitos desmedidos
de las fábulas calculadas
o de los dolores de peregrino
de los ascetas muertos de hambre
en la recurrente o ansiada
inopia del nirvana...


Luther Blissett

lunes, 29 de abril de 2013

Tarde en el hospital

Sobre el campo el agua mustia
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve

Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.

Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve

Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.
Luther Blissett