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lunes, 16 de mayo de 2022

Travesía

 Me iré

un puñado de tierra entre los labios

 

huir

pero no sin memoria

el desierto bajo el paladar

mientras los dientes crujen trituran

 

lo vivido

……………lo deshilachado

 

grano a grano el miedo

se hace astillas

 

volar

pero hacerlo a ras de suelo

cerca muy cerca la cara en el barro

ese mismo barro que será alimento cuando

ya no tenga dónde

decir    casa     sendero

hermana

……………abrazo

 

el nuevo hogar no sabe del ruido

bullicio del tiempo

sobre las mejillas rotas

de la infancia

 

el nuevo hogar se pronuncia

de forma diferente

porque huele diferente

 

está escrito en un idioma que reconozco

como propio y sin embargo

adivino extranjero

 

nada quedará de mí salvo esta tierra

que mastiqué a solas y permanece dentro

apenas un puñado de arena

habitándome

 

allí donde las raíces

encuentran su paisaje

las bocas tiemblan al memorizar

este refugio yermo

que no agita su sangre

cuando aman.


Gema Palacios

domingo, 29 de septiembre de 2013

ático

llueve
   y qué importa si llueve esta noche,
          si estamos a salvo bajo tu sonrisa 
                 mucho más amplia que todos los paraguas

                permanecemos de pie, sin movernos
                          la voz fluye  el alcohol fluye  la vida 
                     es del color de un peligro conocido
      
         hablas a borbotones con los ojos y te creo
                   me confieso celosa de la comida que engulles
                                y ya basta, escribir esto es permanecer,
                        saberse desnuda a la espera de algo
                              -de alguien-

      llueve
           y qué importa si llueve esta noche,
    si estoy a salvo bajo tu ignorancia 

                 que moja en silencio mis pupilas enormes
Gema Palacios

lunes, 1 de julio de 2013

Una valenciana casi maña en tierras inglesas



a mi amiga Clara, allá en donde las vacas y la comida picante,
donde el sol es intuición y delirio

fuera hace frío pero
       tú nunca cierras la ventana del todo

tus pasos son firmes y no tiembla tu lengua aunque
          hables otro idioma de repente
 en el fondo sigues siendo la misma mujer
     clara y sencilla de hace varios años
             cuando todavía no éramos nosotras
   y nuestras gafas eran similares

     ahora soy más miope que antes pero
puedo decirte que me encanta verte de pie
con esa falda ajustada
         blusa de encaje  zapatos sin tacón
                         medias finas
porque te mereces todos los ojos del mundo
     fijos en tu cintura
               a punto de cometer un crimen

  rebosas energía española y lo sabes
      tienes ese don para hacer bien las cosas
         dulzura materna   tacto de manzana
    y apetito de lobo

         inagotable amiga:
   no olvides el pimentón en la tostada
     ni que tu casa está aquí, donde el calor
                                         en este hueco preciso: (    )

fuera hace frío pero
     tú nunca cierras el corazón del todo...

Gema Palacios

viernes, 23 de noviembre de 2012

Cuarto boceto: tan sólo esencia



A la niña salvaje que revoluciona la Charca


Tienen a veces los cuerpos tatuados un paisaje:
     son playa o desierto, selva o montaña
pero pocos, muy pocos, son marinos
-submarinos como este que ahora falta
            acá dentro-
Vas a volver como el agua salada
    y no tendré que inventarte
           niña resbaladiza
pez sin escamas  ojos-marea alta
     para conservarte entre burbujas,
porque no hay acuario que te abarque
   sin hacerte cosquillas en la nuca.
   Tengo sed   me ahogo   en el aire
y el mate me ha contado tu secreto:
   llevabas el amor y la muerte
                 tatuados
mucho antes de que la tinta rozase tus pies.
Gema Palacios

sábado, 15 de septiembre de 2012

Mentiras hilvanadas o algo parecido

“Se abrió un claro entre las nubes
hemos vuelto a ver el sol
como dos presos comunes
del tejao de una prisión”.
(Extremoduro)
Y a qué la nostalgia
                a qué
     si no la sientes sino artificialmente
en el lapso de tiempo que transcurre desde que
            preparas un mate y absorbes su amar-
go sabor   que sabe a todo eso
         intuido desde el otro lado
Caes longitudinalmente al cielo
             y el horizonte no llora tu muerte
      ni la de tus poemas anteriores
ni la de tus versos maltratados
Qué absurdo sería
           qué estulticia desorbitante
      producto de la mente de un *tarúpido
   tener fe
  He leído escritores que creían que
escribir era su oficio y el de su alma
        y su penitencia
He desleído sus frases acumuladas
en libretas en borradores
   en paredes
  como gritos de rebeldía o resistencia
o no sé qué protesta silenciosa sin sentido
    Pero ahora
Ahora, digo, que conozco que su miseria
es la misma de todos,
     ahora,
cuando me veo reflejada en el cristal
   del colectivo 141
atravesando esta ciudad que es mía
las ganas de escribir se desmoronan
       de golpe
     Y pienso
en todo el tiempo empleado
      tratando de versificar algo
aunque fuera una tontería
       parecida a eso que llaman felicidad
sin conseguir ser feliz
        mientras tanto.

*Tarúpido: tarado y estúpido
Gema Palacios

martes, 3 de julio de 2012

La gema perfecta

A la auténtica Gema Palacios, mi madre

Dices que eres débil porque tus huesos
son de una fragilidad extrema,
y que tus manos se deshilachan
como botones a punto de quebrarse por dentro.
Y es cierto, ya no eres la chica de la melena,
y de los pantalones cortos y del bikini rosa.
Ya no eres esa porque eres esta de aquí:
la que me mira, se sonríe y adivina lo que pienso,
la que se enfada si hago las cosas mal
o si las dejo a medias o se me olvidan, pero
lo que no se me olvida es que hace veinte años
que lo sacrificaste todo por mí
para convertirte en una artista
que cultiva a sus hijas con el mismo amor
con el que toma un pincel entre los dedos,
y retrata el paisaje de sus días,
de sus noches, y de los aguaceros
que le quedan todavía por vivir.

Después de veinte años me separo de ti
y estaremos muy lejos, y te escribiré
largos poemas con perfume a nostalgia.
Y te juro que volveré siendo la misma,
pero más como tú: más valiente, más sabia
más hermosa...

Aunque nunca vaya a tener unas piernas tan largas,
y unos huesos tan firmes como los tuyos, mamá.
Gema Palacios

sábado, 26 de mayo de 2012

Dios comido



Anti-dedicado a los escritores bárbaros




No somos


          profanadores de tumbas.


                    No somos predicadores.


De tumbas no somos



                    enterradores:


sí cabezas
     sí pensantes     sí habitantes


         de ataúdes          de sarcófagos           o féretros


Nosotros los bárbaros barbarizamos hasta no dejar un hueco
                    


                         -de barbarie-          


               en este hoyo pútrido e infecto 


donde
               no hace                    falta


firmar testamentos
          con sangre


sino con tinta espesa
     bersos intoxicados


                         de calamares.
Gema Palacios

sábado, 28 de abril de 2012

Mis adentros

Un corazón dentro de un violín dentro de un ataúd
un ataúd dentro de un corazón dentro de un violín
el violín dentro del ataúd dentro
del corazón
dentro
de mí
(...)
Gema Palacios

miércoles, 4 de abril de 2012

Trío poético

De ahora en adelante seré yo quien describa las ciudades.
Italo Calvino
Cuando des a luz
a los bebés
que llevas dentro de los ojos
               —son peladuras de naranja sobre el adoquinado
               dominio absoluto de los extraterrestres azules—
que retoñan de la pérfida,
escondida, la nuestra luneante
caracola herida
no roza la placenta equidistante de nuestros sueños
disueltos en el mate o en la orina espesa
son los brazos empuñados de
claveles
que minuto a minuto
                                                                      tocan
                                             sin descanso
          por                                                                   nadie.

Porque nadie le va a quitar su nombre al violinista anónimo
que sólo toca lo que le susurran los muertos
     que quisieron ser hormigas
garabateando una canción sin aire,
sin vientos, sin traje, sin desnudo, sin civilización ni barbarie,
(cabezas suspendidas
tres cabezas suspendidas
tres cabezas amarillas suspendidas)
Gema Palacios
Iride

viernes, 23 de marzo de 2012

El puente que volaba

No voy
a subir a ese puente a escribir nuestros nombres
-aunque haya trazado una letra
que amenaza con patalear furiosa-
en el rojo hierro y en la ardilla morada.
No voy
a decir verdades, solo mentiras verosímiles,
y ya mi sombra se suicida sucesivamente
y por enésima vez, desde el puente de alas,
con el paracaídas de mis ensoñaciones.
No voy
a ver florecer los cerezos esta primavera
aunque tenga las manos hambrientas
de pétalos infértiles de género no marcado
y sonrisa asfixiada.
No voy
a eyacular versos que mueran en el aire
sino a comprimirlos dentro de una fotografía
instánea-mente- eterna
porque sé que Cuenca los escuchará encantada.
Gema Palacios