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viernes, 24 de octubre de 2014

Este no querer ser lo que es


Este no querer ser lo que se es
este rechinamiento
y el gusto, en todas partes, de lo que uno se pierde miserablemente:
el sabor del agua con que culmina la sed,
el momento feliz con que culmina, en su noche feroz, el manicomio..
Mujeres de otro mundo ya, por las que me rebano de los buenos sueños
amores dulces como lágrimas de cordero degollado
seres que me distancian del amor resolviéndose por lo intocable
Familias tardes en el campo
vida en la exacta acepción de la palabra como algo puesto al fuego lento del sol
mi infancia a pesar de todo digna de unos recuerdos este poema mismo
todas son partes ahora de una noche incolora
de una mutilación.

Enrique Lihn

martes, 24 de junio de 2014

Cállate


No me digas que me amas
No me hagas promesas
No me hables del futuro
Como si el futuro existiera

No llames por teléfono
No mandes mensajes de texto
No escribas palabras calenturientas
No juegues conmigo
No resisto más
Que seas mi amante
a la distancia

Si de verdad me amas
Sube al primer avión
Toma un taxi
No te peines ni te laves las manos
No te compres ropa nueva
Y ven a verme

Y no me digas que me amas
No me hagas promesas
No me hables del futuro
Como si el futuro te perteneciera

Simplemente cállate
Bájate el pantalón
Enséñame lo que tienes para mí
Y demuéstrame
Sin decir una palabra
Agitándote conmigo
Si es verdad que tanto me amas

A mi edad, cariño
El amor no se mide por palabras
Se mide
(Perdona la franqueza)
Por orgasmos y erecciones
Y es así
Humanamente
Como quiero que
me ames esta noche
Y todas las demás

Cállate la boca
Apaga el celular
Quítate le ropa
Y demuéstrame
Cuán duro y resistente
Es tu amor por mí

Jaime Bayly

jueves, 19 de junio de 2014

El niño solo


Como escuchase un llanto, me paré en el repecho
y me acerqué a la puerta del rancho del camino.
Un niño de ojos dulces me miró desde el lecho.
¡Y una ternura inmensa me embriagó como un vino!

La madre se tardó, curvada en el barbecho;
el niño, al despertar, buscó el pezón de la rosa
y rompió en llanto... Yo lo estreché contra el pecho,
y una canción de cuna me subió, temblorosa...

Por la ventana abierta la luna nos miraba.
El niño ya dormía, y la canción bañaba,
como otro resplandor, mi pecho enriquecido...

Y cuando la mujer, trémula, abrió la puerta,
me vería en el rostro tanta ventura cierta
¡que me dejó el infante en los brazos dormido!


Gabriela Mistral 

martes, 22 de abril de 2014

El amor


El Amor cambia sus disfraces.
El Amor juega a la galantería,
con antiguas palabras,
el Amor se reclina, melancólico,
entre sauces y columnas,
hace bromas, se burla de los celos,
se encrespa, teatral, en el humo de los celos,
multiplica los cálculos,
los engaños, las promesas,
los juramentos gloriosos,
se desmaya ¡ay! se desmaya
y compone admirables escenas,
mientras espía, bajo los párpados entreabiertos,
sutiles;
también escribe cartas sin fin y sin sentido,
con una larga pluma;
rompe papeles,
rompe  muchos retratos;
besa retratos,
besa la punta de los dedos;
besa la sombra,
se acoda en las esquinas, con traje de compadrito;
se alza en los balcones de las fiestas sonoras,
con un traje de tul.
Cambia disfraces.
Cambia incontables disfraces.
Y en los solitarios momentos supremos,
el Amor es un gran tigre herido,
que va entre los juncos de la noche,
sangrando.

Manuel Míjuca

martes, 15 de abril de 2014

Vida


A Paula Romero


Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.


José Hierro

viernes, 14 de marzo de 2014

Reinventar el amor (IX)

Vienen danzando por la colina el Loro que habla, el Mono que 
        gesticula y el Lagarto que mira y sobrevive.
Descubrirte es tener el alma como esponja seca
y estrujarla hasta el fin del mar o el comienzo del mundo:
así, arde un mapa en los sueños de un niño;
arde una casa en una nube que arde.
               Sólo veo tu sonrisa como un arco iris blanco sobre los
                                                                   manicomios.
¿Es que estoy solo?
             Si te amé yo no puedo estar solo; todo perdura.
¿Si te amé por qué enumero las camas donde hemos fornicado?
Y el fin de la mar no está en los náufragos
ni en los faros solitarios como aerolitos solitarios,
sino en los pobres bañistas alborozados
-piel negra bikini, peones mordidos y tostados-
y en una muchacha, sentada en la arena, descansando.
Y Amor golpeará tu puerta y verás navegantes remando
       en los canales de tu corazón.
¿Y el trompo de la libertad bailará en tu uña?
¿Y si no te amo por qué enumero las camas donde hemos fornicado?
Y amor vendrá con Lucha de Clases
                                                          en un punto decisivo
                                ¡Bang, bang!
De la infrarrealidad venimos, ¿a dónde vamos?

Roberto Bolaño