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viernes, 15 de febrero de 2013

Un tiramisú para Peggy Sue

Para hacer feliz a la chica de Buddy Holly
con muy poco seria suficiente:
un poema de Benedetti, un brugal con burguer king,
que la vayan a buscar al trabajo
o la lleven a un festival cronopiano y garrapatero.
La chica de Noviembre
se avergüenza de las formas de aparcar ajenas
pero no por ello intenta disimular que es rubia
ni que le encantaría haber tenido
un baile de fin de curso yanky.
También le gusta criticarme en familia
muy cerca de las cafeteras,
y presumir de que nos corre la misma tinta por las venas,
tinta que il mio canto quiere que se le hierva.
Hoy habrá veinte velas
para izar a bordo de un tiramisú,
y yo, que la conozco hace veinte años,
y por mucho que Gardel dijera que eso no es nada,
sé mejor que nadie que estos veinte versos no bastan
para describir a mi particular Peggy Sue.
Mamen Conde

domingo, 24 de junio de 2012

No te pido nada complicado

Ámame terriblemente.
Inyéctame en vena toda tu violencia poética,
arráncame la ropa y fóllame con descaro,
sin compasión ni remilgos,
sin pereza,
que las magulladuras duren para dar celos a otros,
y bésame después solo un poco,
que se me pegue la miel en los labios.
Róbame un cigarrillo
y lárgate antes de que te eche
para que pueda intentar echarte de menos.
Suplícame una noche más
aunque en el fondo no te importe,
hazme reír hasta que duela
y dime piropos de mentira.
Cántame canciones feas,
escríbeme poemas largos
y besa a otras cuando yo te vea.
Sacúdeme del cráneo la idea de amor romántico,
regálame un amor absurdo y esporádico, sucio,
sin planes ni promesas,
sin privatizaciones ni restaurantes,
sin boleros ni ataduras.
No me llames,
no me escribas,
no me busques,
que prefiero encontrarte yo cuando me pierda
antes que llegar a perderme
si algún día no me encuentras
Mamen Conde