Me es imposible continuar consumiendo el producto que ustedes ofertan. He decidido que, por el momento, me relacionaré con mi entorno de manera personal y activa, sin rechazar, evidentemente, las bondades de la era tecnológica. Seguiré comunicándome por e-mail con la gente con quien yo decida.
Así bien, espero recibir la noticia de que aún me quedan amigos después del
holocausto Facebook.
Madrid, 29 de Abril, 2013
Iride