un automóvil rugiente, que parece correr sobre la ráfaga, es más bello que la Victoria de Samotracia.
F.T. Marinetti
F.T. Marinetti
En el meridiano cóncavo de una pastilla se puede borrar el caos refundar la tierra cromar la piel de acero tersa allá dónde el vasto Sur se extiende
y me he quedado emergencia desertora para montar tus hombros cien caballos las arterias se dilatan queroseno hierven los depósitos de acmé
tú que vences resistencias en cada una de mis válvulas
uno sólo de tus dedos me hace frenar y ven rueda abrupto a volantazos por caminos sin pavimento mis costillas