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lunes, 11 de abril de 2022

Poema XLIII

 Salve, ni de mínima nariz muchacha,

ni de bonito pie, ni de negros ojillos,

ni de largos dedos, ni de boca seca,

ni, claro es, de demasiado elegante lengua,

del derrochador formiano la amiga,

¿que tú, la provincia narra, eres bonita?

¿Contigo la Lesbia nuestra se compara?

Oh siglo sin gusto y desagraciado.


Catulo

sábado, 14 de febrero de 2015

XVI



Os encularé y me la mamaréis
bardaje de Aurelio y marica de Furio,
que a mí por los versículos míos me creísteis,
porque son blanditos, poco púdico,
pues casto ser honra al piadoso poeta
mismo: sus versículos nada necesario es,
que entonces al fin tienen sal y encanto
si son blanditos y poco púdicos,
y que lo que escueza incitar puedan
no digo a los chicos, sino a estos vellosos
que sus duros lomos no pueden mover.
¿Vosotros, porque miles muchos de besos
leísteis, que mal soy yo un hombre creéis?
Os daré por el culo y me la mamaréis.


Catulo

miércoles, 21 de enero de 2015

Poema 49

 A Cicerón


¡Oh, el más elocuente de los nietos de Rómulo,
cuantos existen hoy, cuantos existieron, Marco
Tulio, y cuantos existirán en venideros años!,
te da las más expresivas gracias Catulo que es
el peor de todos los poetas en la misma medida
Que tú eres el mejor de todos los abogados.


Catulo

miércoles, 15 de enero de 2014

XXI

Aurelio, padre de las hambres,
no de éstas sólo, sino de cuantas o fueron
o son o serán en otros años,
encular deseas a mis amores,
y no a escondidas: pues junto estás, juegas a su vera,
prendido a su lado todo intentas.
En vano: pues a ti, que insidias a mí me levantas,
te tocaré yo primero con una mamada.
Y esto, si lo hicieras saciado, yo callaría.
Ahora de esto mismo me duelo: que a hambrear
de ti y a estar sediento el chico aprenderá.
Por lo cual cesa tú, mientras lícito es a tu pudor,
no al final llegues, pero habiendo mamado.

viernes, 18 de mayo de 2012

XVI

Os daré por el culo y me la mamaréis,
mamón de Aurelio y marica de Furio,
que me creísteis poco decente
porque mis versos son ligeros.
Que el poeta piadoso debe ser decente,
pero de ninguna manera sus versos,
pues sólo tienen sal y gracia,
si son ligeros y poco decentes
y si pueden incitar las cosquillas
no digo de los jovencitos, sino de esos
velludos incapaces de menear sus duros lomos.
¿Vosotros, porque leísteis muchos miles
de besos, creéis que no soy hombre?
Os daré por el culo y me la mamaréis.
Catulo